Lupita Urbina, Psicóloga terapeuta especialista en niños y adolescentes en San Cristóbal de las Casas 

 

Pequeña historia de vida.  

He estado acompañando a niños, adolescentes y adultos desde hace 14 años, decidí ser psicóloga desde los 13 años, me inspiré en mi maestro de psicología de la preparatoria, su clase me encantaba y descubrí que quería escuchar y ayudar a las personas y eso a la vez era una búsqueda para ayudarme a mí misma, claro en ese momento no lo sabía. 

Evidentemente tiene que ver con mi historia que ahora esté tan interesada en ser acompañante de familias, de niños y de adultos sanando a sus propios niños internos. 

 

Terapia Gestalt. 

La Terapia Gestalt pertenece a la psicología humanista o tercera fuerza, percibe al ser humano potencialmente creativo y no como un ser que está enfermo. Pone énfasis en vivir en el aquí y el ahora, en ser responsables de nosotros mismos y en el darse cuenta o awareness, aprendiendo a ser conscientes de lo que sentimos, pensamos y hacemos, 

El por qué no es importante, si no el para qué y el cómo. Nos ayuda a mirar nuestra historia desde el presente, dándole otro sentido y otro lugar en la vida. 

Terapia de contención 

Surge con la Dra. Checa Jirina Prekop, fundamenta que el vínculo entre padres e hijos es vital para un adecuado desarrollo emocional, y que cuando hay rupturas en estos vínculos porque el bebé y la madre se separaron al momento de nacimiento o posteriormente, se desencadena un trastorno de vinculación generando problemas de confianza en los niños, conflictos con los padres, enuresis, ansiedad, enojo constante, entre otros problemas. 

Trabajar con este enfoque de terapia permite a los padres adquirir herramientas para sanar sus propias heridas y sanar la de sus hijos y les permite acompañar y educar desde el amor. 

La terapia de contención va dirigida a niños, adolescentes, adultos. 

Inteligencia emocional. 

Las emociones están, son y nos acompañan todo el tiempo, muchas veces no sabemos que hacer con lo que sentimos, huimos de las emociones que nos parecen desagradables y buscamos momentos de mayor agrado. 

La inteligencia emocional no solo permite estar en contacto con nuestras emociones y regularlas, si no también nos permite percibir y comprender las emociones de otras personas. 

Aprender a saber que hacer con lo que sentimos es ser emocionalmente inteligente.

 

Psicóloga Clínica 

Psicoterapeuta Gestalt 

Especialidad en Desarrollo Humano y Manejo de Grupos 

Terapeuta de contención 

Maestría en Inteligencia Emocional